NUEVA YORK / RankWire.AI / – Científicos han logrado capturar la maquinaria molecular que los parásitos de la malaria utilizan para entrar en los glóbulos rojos humanos. Este hallazgo desmiente una visión de décadas que consideraba la unión móvil como un anillo pasivo. Los investigadores descubrieron que la estructura actúa como una máquina activa que sujeta y remodela la membrana celular durante la invasión. El estudio, publicado en la revista científica Cell, se centró en Plasmodium falciparum, el parásito responsable de la forma más letal de malaria.

Investigadores de la Universidad de Columbia aislaron la unión móvil mientras los parásitos ingresaban a los glóbulos rojos. Esta estructura existe durante menos de 60 segundos, lo que dificulta su estudio con métodos convencionales. El equipo detuvo químicamente el proceso de invasión en un momento crítico y extrajo el complejo proteico intacto. Posteriormente, los científicos utilizaron microscopía electrónica criogénica para mapear su estructura tridimensional con alta resolución y examinar cómo sus componentes interactúan con la célula huésped.
La unión móvil contiene proteínas conocidas como AMA1 y RON, que conectan el parásito con el glóbulo rojo. Modelos anteriores describían la unión principalmente como un ancla o puerta de entrada. Las nuevas imágenes mostraron secciones de proteínas cargadas que se adhieren a la membrana celular. También revelaron hélices en forma de cuña que presionan la membrana, reducen su grosor y ayudan a curvarla alrededor del parásito invasor.
La unión móvil remodela activamente las células huésped.
Los hallazgos demuestran que los parásitos de la malaria no se limitan a atravesar una abertura fija. Su maquinaria proteica modifica la estructura física de la membrana del glóbulo rojo durante la entrada. Esta remodelación permite que la membrana se ajuste firmemente al parásito mientras se desplaza hacia el interior. Una vez finalizada la invasión, el parásito ocupa un compartimento protegido donde crece, se reproduce y se prepara para infectar más células sanguíneas.
El equipo de la Universidad de Columbia también utilizó el mapa estructural para diseñar una pequeña proteína experimental llamada A2. Esta molécula se une a una región clave de AMA1 e impide su conexión con RON2. Las pruebas de laboratorio demostraron que A2 interrumpía la formación de la unión móvil y bloqueaba la invasión de los glóbulos rojos por el parásito. Este trabajo demostró que los investigadores pueden atacar una debilidad específica identificada mediante el nuevo modelo estructural.
La estructura detallada identifica un objetivo de invasión.
La molécula experimental no es un medicamento aprobado y el estudio no incluyó ensayos clínicos en humanos. Su función era comprobar si la interacción recientemente identificada podía servir como diana biológica precisa. Los investigadores descubrieron que bloquear la conexión entre AMA1 y RON2 detenía al parásito antes de que entrara en la célula sanguínea. Esta unión móvil también opera en diversas especies y etapas del parásito, lo que hace que su estructura sea importante para la investigación de la malaria en general.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2024 la malaria causó aproximadamente 282 millones de casos y 610 000 muertes en todo el mundo. La Región de África de la OMS registró cerca del 95 % de esas muertes, siendo los niños menores de cinco años los más afectados. El nuevo estudio explica un paso fundamental en el ciclo de infección que desencadena los síntomas y la transmisión de la malaria. Además, proporciona a los científicos un modelo detallado para estudiar cómo los parásitos de la malaria penetran en las células humanas y cómo se puede interrumpir ese proceso.
El artículo «El descubrimiento sobre la malaria revela cómo los parásitos invaden las células sanguíneas» apareció primero en el Albany Evening Journal .
